martes, 24 de noviembre de 2009

Matices.

Pienso que hoy soy más madura que la persona que fui hace unos años. Estoy segura de ello.
Haciendo recapitulación sobre lo que me ha traido hasta aquí, las cosas que he vivido, las personas con quienes he estado, decisiones tomadas, errores cometidos, lagrimas derramadas, risas que lanzé al aire, momentos mágicos y segundos de rabia y dolor... me doy cuenta de que he crecido.

Parece distante aquella noche en una playa sobre la arena mientras inventaba historias sobre las estrellas, quizá parece distante porque es una noche distante, pero hoy... hoy la recuerdo mejor que ayer.

No soy una persona fácil, mi vida siempre ha estado plagada de contrastes y matices, de momentos difíciles, de situaciones inverosímiles, de cosas que la mayoría de las chicas de mi edad jamás vivirán.

Sólo tengo 22 y en esos 22 he estudiado una carrera, he conseguido un master, he vivido en otro pais, me he parado en la punta de la torre eiffel, he visto a los políticos británicos trabajar en el parlamento y navegado por los canales venecianos escuchando la canción de un gondolero. También me he dado tiempo de ser locutora de radio, de conocer a varios músicos y cantantes y luego de ser candidata a diputado federal.

Y la gente suele pensar que soy presumida y pretenciosa porque suelo hablar de esas cosas aunque, en realidad, no hay nada más de lo que pueda hablar... pretenciosa o no esa es mi vida, mi realidad y mi mundo.

Por eso suele siempre haber gente detrás de mi, enojada conmigo, ¿celosa quizá?, que va lanzando rumores, iniciando mentiras, criticando, siguiéndome, cuestionándome, burlándose, lanzándome esas miradas de odio y desprecio que no consigo comprender...

Y uno se acostumbra, aprendes rápido a dejarlo ser, dejarlo pasar, a crear una coraza protectora alrededor de tu mente y corazón, a no permitir que nada importe, a no involucrarse, a pretender, a practicar esa sonrisa imperturbable, a ensayar las frases acartonadas, porque cuando te importa... cuando permites que se convierta en algo personal... te destruye, te carcome, te envenena y te lastima.

Entonces aquellos en estas situaciones, esos a los que la gente llama líderes, figuras públicas, famosos, los que lo tienen todo, los que pueden tener al mundo en sus manos, los de brillante futuro, los genios, los impresionantes, los que están más allá... reducimos nuestra existencia a tenerlo todo sin tener nada.

Permitir cualquier lazo que nos ate a algo es tender una cadena que muy facilmente se enredará en nuestros cuellos para axfisiarnos. Vivimos sólos, ausentes, sin adentrarse, sin atarse, espíritus libres que vagan por la tierra sin tener un sitio a donde volver, viviendo de momentos, de emociones efímeras, huyendo de la fantasía de la estabilidad que nos engaña, que nos hace confiar y luego clava sus garras en nuestra piel.

Triste o no, la realidad es asi. ¿Quién puede juzgarla? Habrán quienes digan que vivir asi no es vivir, que soy una mentira, que soy falsa y que pretendo... y aún asi, cada dia que abro los ojos en mi cama para mi se siente muy real. Dirán que engaño, que soy una hipocrecía... y aún asi a mi me duele de verdad cuando escucho una nueva mentira sobre mi.
Y dirán que no me importa, que soy cruel y que no tengo corazón... y aún así, estoy segura de que puedo sentirlo latir ahi.

Pero todo lo que represento, todo lo que soy, todo lo que he conseguido y conseguiré opaca al resto del mundo para que pueda ver que, en el fondo, sólo soy una chica de 22...
Que quiero.
Que me importa.
Que amé.
Que aún amo.
Que lloro.
Que me agoto.
Que confié.
Que creo.
Que sueño.
Que rio.
Que me entrego.
Que soy.
Y que no puede permitise todo lo anterior. Por que yo... quiero estar viva mañana.

Al final, hoy se que ya no soy la niña de ayer. Que todos estos años de batallas interminables, de situaciones difíciles, de pruebas, de demostraciones, me han hecho lo que soy. Y se, que al menos hoy, tengo la esperanza de que existe en el mundo alguien que quiera saber quien soy.

E insistirá. Porque le importo.
Porque me quiere.
Luchará. Contra mi. Por mi.
Y seré. Como sigo siendo. Como siempre he sido. Como siempre seré.
Yo seré.


-Juri-

Arritmia.

Una arritmia proveniente de un corazón roto.
Es asi..

Sería erroneo decir que no late porque sigo aquí y puedo teclear estas palabras.
Pero en pedazos como se encuentra, cada parte late por su cuenta... desacompasadamente... sin dirección.

Por mucho que he intentado estas horas angustiosas de aclarar mi mente ya no se bien cual de todas las cosas en estos dos años fue la que dió el martillazo final.

¿Fue acaso la primera puñalada la que dió de lleno con una arteria? ¿O acaso cada una de ellas dió en la misma herida una y otra vez hasta el inminente trágico final?

Supongo que de todos modos ya no importa. Saberlo no cambiará en nada el resultado. Me pregunto de que sirve la certeza en casos como este cuando ni si quiera puede fungir como un consuelo.

Y me frustra volver a estar aquí, en este sitio que conocí hace tanto y al que juré nunca volver... con ese traje negro que prometí no ponerme y esas máscaras que pensé no volver a necesitar. Debí haberlas destruido cuando tuve la oportunidad...
Pero fue la locura del momento lo que me hizo abandonar la tarea...
O quizá, en el fondo, de todos modos sabía que las volvería a buscar.

Es un chiste negro escuchar a Mecano describir mi situación...
Morir lentamente desangrada bajo una cruz de navajas.

Una en la frente... la que más dolió.
Una en el pecho... la que le mató.
Y otra miente en el noticiero.

Y el mundo gira de prisa, no se detiene... quien se detiene? Y cada sonrisa me asusta, y cada contacto me hiere.

Y yo me alejo y me aislo... para no herir a nadie más.
Al final... siento miedo de mi.


-Juri-

Porque si no... ¿cómo?

He decidido simplemente hacer copy/paste de mi otro blog porque creo que hay algunas entradas que valen la pena y porque este está muy abandonado.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Tu:

Eres como el firefox que me sacó del infierno explorer...

lunes, 3 de agosto de 2009

sameuqse odneipmor

laicositna yos olós áziuq. ?redil narg nu éres aid núgla euq áres¿

lamron y númoc ol ed ateuqite al ojab reac ed odeim noc isac ouq sutats led y maertsniam led odneyuh ,"avitanretla adiv" al namall euq olleuqa odneiviv ,etnegnat al odneigile ,isa riviv atsug eM

miércoles, 29 de julio de 2009

Vivir con miedo

Últimamente he llegado a la conclusión de que en el mundo, especialmente en este pais, vivimos con miedo. Atemorizados. Temblamos.

No, no se trata de ese miedo producto de la creciente inseguridad, la fragilidad de nuestro sistema financiero, las nuevas pandemias o el próximo, muy próximo, fin del mundo. Vivimos con miedo, con miedo de nosotros mismos.

Me gusta vivir en la red, en internet, y suelo pasar horas y horas surcando entre cientos de páginas diferentes; la mayoría son páginas de ocio que no me dejan nada productivo pero cada cierto tiempo me topo con alguna, o con algún contenido, que hace que la búsqueda sin rumbo fijo valga la pena.
Ha sido en estos recorridos cuando he llegado a mi conclusión anterior, la gente tiene miedo de si misma, tenemos miedo de nosotros mismos.

Todo comenzó una tarde común con un correo en mi bandeja de entrada pidiendo mi apoyo a una causa que personalmente considero correcta, justa, lógica y buena. Todo lo que tenía que hacer era llenar un formulario con mis datos para entrar a la lista de los miles de internautas que, como yo, se proclaman a favor. Y fue ahí donde comenzó el proceso terrorífico de la inseguridad personal.

Es una cosa pensar, sentir, estar convencido, apoyar y proclamarse en silencio, para uno mismo, en tu mente y corazón... otra cosa muy diferente es ponerte encima una marca que te identifique como miembro de algo que, para otros, puede considerarse contrario o subversivo.
Que fácil es, en internet, cambiar ciertos datos, ciertos nombres, cierta información para poder secretamente apoyar la causa sin verse expuesto al ojo público que todo lo ve.

Fue entonces cuando la idea surgió en mi mente... ¿Cuántas veces había participado o leido foros de opinión? ¿Cuántas veces había usado o visto a otras personas usar seudónimos en ellos? Y no se limita a foros de opinión, la web es una gran herramienta para aprovechar el ilimitado beneficio del anonimato que nos envuelve en una falsa atmósfera de bienestar social al ver nuestros verdaderas opiniones y deseos expresados bajo el abrigo de los seudónimos o ips hackeadas; vamos... incluso nos hemos creado un mundo virtual paralelo donde podemos ser quien queramos, vivir como queramos, con el cuerpo que queramos y nadie nunca se tiene que enterar quien se sienta al otro lado de la pantalla.

Es que, en el mundo real, salir y decir quien soy es terrorífico. ¿Qué importa la influenza? Se queda corta ante la perspectiva del rechazo y la burla pública. Vivimos asi, insatisfechos, envidiando a aquellos que de alguna u otra forma han logrado, aparentemente, conquistar sus barreras y se expresan abiertamente, viven abiertamente y se ponen la camiseta, nuestra camiseta, esa misma camiseta que miramos cada vez que abrimos a solas ese cajón mágico y secreto.

Pretendemos, entonces pretendemos, que nos asusta la economía o una epidemia, que nos importa la situación mundial, que nos preocupa nuestro sistema político, el narcotráfico, los secuestros o el calentamiento global; utilizamos cualquier excusa que se nos ponga enfrente para sentir miedo de no tener el control de la situación, para no decir que lo que nos asusta es no poder controlarnos a nosotros mismos.

Al final, la ironía del asunto es que vivimos con miedo de ser quien somos y, al mismo tiempo, deseando algún día poder decir "Soy yo".